(EL GLORIOSO PUEBLO HAITIANO)

Tomas Portes levantó la cabeza, por encima del cañaveral, miró al sol y pensó:
" Son las tres, ya Guela debe estar preparando a Christofer"
y sin pensarlo más, continuó cortando caña; seguro de que así el tiempo pasaría más rápido.
En su mente imaginaba la alegría del muchacho al saber, que con tan solo doce años, ya tendría zapatos. Esa mañana le había pedido, al capataz,un pequeño pago por adelantado. Esto, sumado a un poco de dinero que tenía ahorrado,le daría para comprarles los zapatos a su hijo; un vestido para Guela, su esposa; y un sombrero nuevo para él.
Tomas sabía, muy bién, que pocos dominicanos; y mas aún, pocos haitianos; como él, se daban ese lujo. De hecho, en todo El Mayoral se habían visto pocos haitianos con zapatos. Solo el brujo y uno que trabajaba en la hacienda del Don, tenían zapatos.
El propio Tomas no los tenía. No por falta de dinero,sino por principio; pensaba que si el hombre vive de la tierra debe estar siempre en contacto con ella.
Al llegar las cuatros de la tarde se detuvo. Miró hacía atraz,y vió los montones de caña que había cortado ese día.
No se había dado cuenta, pero hacía rato que había sobrepasado la tarea asignada para ese día.
"No importa ", pensó.
"Esos montones de cañas son lo único que me separa de Guela y Cristofer ".
Tomas Portes ni siquiera sabía a donde iba a parar todos esos tallos dulces, que a los dominicanos les gustaban tanto.No sabía que se producía de ellos. No sabía quién era el dueño de aquellas inmensas plantaciones de cañas. Aunque los dominicanos lo llamaban El Jefe, él no sabía como podía tener tanta tierra un solo hombre.
Tomas, mucho menos sabía, que la noche anterior, El Jefe, había promulgado un decreto sobre la dominicanización de los pueblos que hacen frontera con Haití. Tenía tanto tiempo metido en aquel cañaveral, que no sabía que año era: 1937.
Llegó a su rancho y al abrir la puerta;
Los zapatos, el sombrero y el vestido; cayeron al suelo, justo al lado de Cristofer y Guela; que estataban en el piso bañado en sangre, con dos machetes clavado en sus espaldas.
La masacre, ordenada por Trujillo, de más de quince mil haitianos había comenzado con la familia de Portes y en su propio Mayoral.
... F I N ...
... ELINCOMODO ...
( Escrita el 4 - abril - 1998 )

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